El colapso público y la brecha de clase
Sobre el papel, las normativas sanitarias obligan a garantizar un itinerario clínico accesible y universal. En la práctica real, los circuitos públicos de las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) muestran fracturas profundas, listas de espera inasumibles y disparidades severas entre comunidades autónomas.
Este colapso no es un simple error de gestión; es un mecanismo que empuja inexorablemente a las mujeres hacia la sanidad privada. Este abandono institucional convierte el deseo de ser madre en un nicho de mercado capitalista, forzando un fuerte endeudamiento en las familias y haciendo que el acceso a la maternidad dependa estrictamente de la clase social. Por esta razón, este apartado persigue clarificar el abanico terapéutico y exigir un sistema público que proteja nuestros derechos reproductivos sin fisuras.