Qué defendemos: nuestros fines
Nuestros fines estatutarios:
los 5 ejes de batalla
Un compromiso innegociable con la salud de las mujeres que ni se negocia, ni se vende, ni se pacta..
El Artículo 3 de nuestros estatutos no es una lista de buenas intenciones para rellenar un trámite legal. Es un mandato obligatorio, nuestra hoja de ruta y un compromiso innegociable con cada mujer que toca a nuestra puerta. Todo lo que hacemos —desde auditar a la administración andaluza hasta acompañar a una compañera en consulta o tomar las calles— responde a este catálogo.
Los estructuramos en cinco ejes de batalla partiendo de una convicción inamovible: las mujeres somos una clase sexual. Nuestra opresión es material, nuestra biología ha sido sistemáticamente explotada o ignorada por el patriarcado, y nuestra salud ni se negocia, ni se vende, ni va a seguir siendo el cajón de sastre de un sistema androcéntrico.
1. Sanidad 100% pública: ni un euro al negocio de la salud
Defendemos el Sistema Sanitario Público —tanto el andaluz como el estatal— como el único marco legítimo, universal y justo para prevenir, diagnosticar, tratar e investigar las patologías que atravesamos las mujeres.
Defensa de lo público sin juzgar a la paciente
Quien decida o necesite acudir a la medicina privada está en su pleno derecho y es absolutamente legal; nosotras no cuestionamos las estrategias de supervivencia individual de ninguna mujer.
Nuestra guerra no es contra quien paga una consulta privada, sino contra un sistema que desmantela, externaliza y privatiza lo público para engordar cuentas de resultados. Nos oponemos tajantemente a que la falta de recursos institucionales coaccione a miles de mujeres desesperadas, obligándolas a gastar el dinero que no tienen en la sanidad privada.
Prestación específica y no diluida
Nuestro eje central, nuestra punta de lanza, son la endometriosis y la adenomiosis, aunque también defendemos y damos la batalla por las pacientes con otras patologías femeninas no oncológicas. Abarcamos la salud ginecológica, sí, pero exigimos que nuestras enfermedades dejen de ser tratadas como un estorbo.
No vamos a permitir que sigan sepultadas como una subespecialidad menor ni metidas con calzador en oncología. Exigimos una prestación sanitaria específica, reconocida e individualizada dentro de la Cartera Común de Servicios del SNS, con partidas presupuestarias y recursos propios.
Protocolos vinculantes y blindados
Se acabaron las recomendaciones que nadie lee. Exigimos e impulsamos protocolos autonómicos y estatales de obligado cumplimiento para el manejo integral de la endometriosis y la adenomiosis.
Tienen que estar actualizados según la evidencia científica y blindados por ley, para que jamás vuelvan a depender del recorte presupuestario o del capricho del político de turno.
Unidades de Referencia reales en lo público
Reclamamos que se creen, se doten de presupuesto intocable y funcionen de verdad Unidades Especializadas y de Referencia provinciales en el Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA).
Equipos multidisciplinares completos en cada provincia para acabar de una vez por todas con la humillante "lotería del código postal".
2. Ciencia sin androcentrismo
y perspectiva feminista de la salud
Venimos a impugnar una medicina que, histórica y estructuralmente, ha tomado el cuerpo masculino como la norma universal, relegando la biología de nuestra clase sexual a la falta de presupuesto, a la psiquiatrización o al eterno y violento «es normal que te duela».
Investigación pública e independiente
Exigimos inversión pública masiva en investigación biomédica articulada desde una estricta perspectiva feminista de la salud.
Queremos ciencia desarrollada en centros públicos, centrada en nuestra realidad material y totalmente libre de los sesgos e intereses económicos de la industria farmacéutica.
Formación obligatoria en toda la cadena
Promovemos la formación rigurosa y continuada de todo el personal sanitario. Desde la Atención Primaria —que tiene que dejar de ser un embudo para convertirse en nuestro primer muro de contención— hasta las urgencias y especialidades hospitalarias.
Es la única vía para erradicar los 8 a 10 años de sangrante retraso diagnóstico.
Fin del borrado en la ciencia
Exigimos que se incluya de manera sistemática a las mujeres en los ensayos clínicos de enfermedades comunes.
Reclamamos fondos públicos dignos para investigar las patologías que nos afectan mayoritaria o exclusivamente a nosotras por ser de nuestra clase sexual.
3. Salud integral material y reproductiva
Reclamamos una atención pública que acompañe el ciclo vital de las mujeres en toda su complejidad biológica y material. Nos negamos a patologizar lo que es fisiológico, pero tampoco vamos a tolerar que se deje a ninguna mujer desamparada ante el dolor.
Fertilidad pública y apoyo al duelo
Defendemos el acceso universal y 100% público a los tratamientos de infertilidad y subfertilidad.
Acompañamos a las mujeres afectadas y exigimos protocolos públicos de apoyo psicológico ante la pérdida del proyecto reproductivo, para frenar en seco la especulación privada que hace caja con nuestra desesperación.
Menopausia y abandono institucional
Exigimos atención integral en la perimenopausia y la menopausia (natural, química o quirúrgica).
Ponemos el grito en el cielo por la menopausia quirúrgica tras histerectomías radicales con anexectomía: el impacto físico, cardiovascular, óseo y emocional es devastador, y el sistema simplemente te da el alta y te abandona a tu suerte.
Salud menstrual y puerperio
Sacamos del estigma y del silencio realidades como la dismenorrea primaria, las menarquias dolorosas o los postpartos y puerperios traumáticos.
Ofrecemos talleres e información, exigiendo que la sanidad pública destine atención y recursos a estas etapas vitales.
Acompañamiento radical
Asesoramos, ayudamos, acompañamos y luchamos codo con codo con las pacientes de endometriosis, adenomiosis y otras patologías femeninas no oncológicas. Brindamos apoyo psicológico, social y laboral siempre desde una perspectiva feminista de la salud.
Además, fiscalizamos el cumplimiento de los cribados oncológicos públicos (cérvix y mama).
4. Incidencia política y conciencia de clase sexual
No somos una ONG asistencialista que viene a ponerle tiritas a los recortes del sistema, ni un partido político con profesionales de la política. Somos una organización de acción e incidencia política: ejercemos contrapoder colectivo desde la base, señalando responsabilidades y exigiendo derechos fundamentales sin buscar sillones ni componendas partidistas.
Denuncia de la violencia estructural
Visibilizamos la endometriosis, la adenomiosis y la desatención médica generalizada hacia las mujeres como lo que verdaderamente son: un grave problema de salud pública y una forma brutal de violencia patriarcal contra nuestra clase sexual.
Legislación y normativas
Promovemos cambios normativos en materia de sanidad y derechos reproductivos. Usamos la iniciativa ciudadana y la presión legal para blindar los derechos de las pacientes en los parlamentos.
Redes y alianzas estratégicas
Tejemos alianzas con asociaciones feministas, colectivos de pacientes, plataformas pro Sanidad Pública y comunidad científica, manteniendo siempre intacta nuestra independencia ideológica y nuestra identidad política como mujeres (clase sexual).
Divulgación laica y científica
Educamos y organizamos la rabia social sobre el dolor crónico y la salud sexual y reproductiva desde un enfoque estrictamente laico, científico y sustentado en la perspectiva feminista de la salud.
5. Dignidad frente a la violencia ginecológica y obstétrica
El hospital público tiene que ser un espacio de curación y amparo, jamás de revictimización, condescendencia o maltrato.
Erradicación de la violencia médica
Luchamos de frente contra la violencia gineco-obstétrica. Señalamos los tratos humillantes, las exploraciones dolorosas hechas sin empatía ni consentimiento, y el sometimiento físico y psicológico que sufrimos en las consultas única y exclusivamente por razón de sexo.
Espacios dignos en la sanidad pública
Exigimos protocolos que garanticen nuestra privacidad y dignidad humana en el Sistema Sanitario Público. No vamos a permitir que ir al médico suponga un trauma que sumar a la propia enfermedad.
Cada página que publicamos, cada recurso que registramos ante la Administración y cada concentración que organizamos sirven para sacar estos estatutos del papel y llevarlos a la calle. No vamos a dar ni un paso atrás.
