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Nutrición y estilo de vida:

pautas antiinflamatorias y hábitos saludables

¿Por qué una dieta antiinflamatoria
en la endometriosis?

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria, dependiente de estrógenos y asociada a alteraciones inmunitarias, estrés oxidativo y cambios en el metabolismo de los lípidos. En este contexto, la alimentación puede contribuir a modular algunos procesos relacionados con la inflamación, la función intestinal, el metabolismo de las prostaglandinas, el estrés oxidativo y la actividad estrogénica.

Evidencia actual y Guía ESHRE 2022

La guía de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE) de 2022 reconoce el interés de las intervenciones no farmacológicas, incluida la nutrición, pero no establece una dieta específica para reducir el dolor o mejorar la calidad de vida de las mujeres con endometriosis. No obstante, la investigación sobre nutrición y endometriosis continúa advancing y los estudios más recientes están aportando resultados interesantes sobre determinados nutrientes, patrones dietéticos y estrategias dirigidas a síntomas concretos.

Parte de estos conocimientos procede todavía de estudios experimentales y modelos in vitro, que permiten conocer cómo determinados nutrientes y compuestos bioactivos pueden actuar sobre vías relacionadas con la enfermedad. A ello se suman estudios observacionales y ensayos clínicos que comienzan a trasladar estos mecanismos al contexto de las pacientes. Aunque todavía queda investigación por realizar para comprender mejor qué intervenciones son más útiles y para quién, estos resultados permiten considerar la alimentación como un área de interés dentro del abordaje complementario de la endometriosis.

Más allá de alimentos aislados: la sinergia nutricional

La alimentación proporciona nutrientes y compuestos bioactivos que participan en numerosas vías metabólicas. Los ácidos grasos omega-3, la fibra, los polifenoles, las vitaminas y los minerales pueden influir en la producción de mediadores inflamatorios, la capacidad antioxidante, la función inmunitaria y diferentes procesos relacionados con el metabolismo y la actividad de las hormonas esteroideas. Por este motivo, el patrón dietético global probablemente sea más relevante que el efecto aislado de un alimento.

Alimentos de elevada densidad nutricional a priorizar:

  • 🥗 Frutas y verduras variadas.
  • 🌾 Legumbres y cereales integrales, según tolerancia.
  • 🥜 Frutos secos y semillas.
  • 🫒 Aceite de oliva y otras fuentes de grasas insaturadas.
  • 🍎 Alimentos mínimamente procesados.
  • 💧 Agua como bebida principal.

El marco de referencia: Dieta Mediterránea

Este planteamiento comparte características con la dieta mediterránea, que aporta fibra, polifenoles, grasas monoinsaturadas y omega-3, y limita el consumo habitual de productos ultraprocesados, carnes procesadas y bebidas azucaradas. Por ello, puede utilizarse como referencia práctica dentro del abordaje complementario de la endometriosis, aunque no deba presentarse como un tratamiento específico de las lesiones.

Microbiota intestinal

La microbiota intestinal mantiene una relación estrecha con el sistema inmunitario, la barrera intestinal y el metabolismo de numerosos compuestos. En mujeres con endometriosis se han descrito diferencias en la composición y diversidad de la microbiota intestinal respecto a mujeres sin la enfermedad, aunque los perfiles bacterianos no son idénticos en todas las pacientes. También se ha observado que determinadas alteraciones de la microbiota pueden relacionarse con una mayor alteración del equilibrio intestinal y del entorno inflamatorio.

Se han propuesto diferentes mecanismos mediante los cuales la microbiota podría participar en la fisiopatología de la endometriosis. Entre ellos se encuentran la alteración de la barrera intestinal, la activación de respuestas inmunitarias, la regulación de la inflamación y la modificación del metabolismo de los estrógenos y otros metabolitos hormonales. Estas conexiones podrían contribuir a mantener un entorno favorable para la inflamación y la persistencia de la enfermedad.

1 Permeabilidad intestinal

La barrera intestinal actúa como una interfaz entre el contenido del intestino y el organismo. Su función es permitir el paso de nutrientes y otras sustancias necesarias, al mismo tiempo que dificulta que microorganismos, toxinas y otras moléculas potencialmente perjudiciales atraviesen la pared intestinal y entren en contacto con los tejidos y el sistema inmunitario.

La permeabilidad intestinal hace referencia precisamente a la facilidad con la que determinadas sustancias pueden atravesar esta barrera. Cuando la integridad de la barrera se altera, algunas moléculas que normalmente permanecerían en el interior del intestino pueden atravesarla con mayor facilidad. Esto puede favorecer la activación del sistema inmunitario y contribuir a mantener un entorno inflamatorio. La microbiota participa en el mantenimiento de esta barrera mediante diferentes mecanismos, por lo que una alteración de su composición puede influir también sobre su funcionamiento.

Esta relación también se ha observado en mujeres con endometriosis, en las que se han descrito alteraciones de la permeabilidad y de la integridad de la barrera intestinal. Estos hallazgos respaldan una posible conexión entre la microbiota, la función de la barrera intestinal y el entorno inflamatorio asociado a la enfermedad.

2 Probióticos y prebióticos

Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud. Los prebióticos, en cambio, son componentes no digeribles de la alimentación que pueden ser utilizados selectivamente por determinados microorganismos intestinales y favorecer su actividad. Ambos han despertado interés en la endometriosis porque la microbiota puede participar en procesos relacionados con la inflamación, la respuesta inmunitaria, la barrera intestinal y el metabolismo de los estrógenos.

🦠 Probióticos

En el caso de los probióticos, se han estudiado determinadas cepas de Lactobacillus y otros microorganismos por su posible capacidad para modificar la respuesta inflamatoria y algunos procesos relacionados con la enfermedad. Los resultados clínicos más recientes incluyen mejoras en determinados parámetros como el dolor, la calidad de vida o el metabolismo de los estrógenos, aunque los efectos dependen de la cepa concreta y no pueden extrapolarse de un probiótico a todos los demás.

🌱 Prebióticos

Los prebióticos actúan de una manera diferente: proporcionan sustratos que pueden favorecer el crecimiento o la actividad de determinadas bacterias intestinales y aumentar la producción de metabolitos beneficiosos, entre ellos los ácidos grasos de cadena corta, como el butirato. Por este motivo, una alimentación rica en alimentos vegetales y fibra fermentable puede contribuir a mantener un entorno intestinal favorable.

📌 Nota importante sobre la suplementación: Estas intervenciones no deberían realizarse por cuenta propia. En especial, la elección de un probiótico concreto, la introducción de prebióticos o la utilización de suplementos debe realizarse con la supervisión de un dietista-nutricionista con titulación universitaria. La intervención debe adaptarse a la alimentación habitual, los síntomas gastrointestinales, la tolerancia individual y las necesidades nutricionales de cada persona. Una misma estrategia puede ser bien tolerada por una paciente y provocar un empeoramiento de la distensión, el dolor o las alteraciones del tránsito en otra.

3 Ácidos grasos de cadena corta (AGCC)

La microbiota intestinal fermenta parte de la fibra alimentaria y produce ácidos grasos de cadena corta, principalmente acetato, propionato y butirato. Por ello, aunque estos metabolitos no se obtienen directamente de los alimentos en cantidades significativas, su producción depende en buena medida de la cantidad y el tipo de fibra que llega al colon. Entre los alimentos que pueden aportar fibra fermentable se encuentran las legumbres, la avena y otros cereales integrales, las frutas, las verduras, los frutos secos, las semillas y otros alimentos vegetales. La cantidad y el tipo de AGCC producidos dependen tanto de la fibra consumida como de la composición de la microbiota intestinal.

El papel clave del Butirato

Estos metabolitos intervienen en el mantenimiento de la barrera intestinal y pueden modular la actividad de diferentes células inmunitarias y vías relacionadas con la inflamación. El butirato resulta especialmente interesante en el contexto de la endometriosis. Se ha observado una menor presencia de bacterias capaces de producir butirato en algunas investigaciones sobre la enfermedad.

Este metabolito puede actuar sobre receptores celulares como FFAR2/GPR43 y GPR109A, que participan en la regulación de la respuesta inmunitaria y de la inflamación. Además, el butirato puede modificar la actividad de determinados genes implicados en el funcionamiento y comportamiento de las células. En investigaciones experimentales sobre endometriosis, estas acciones se han relacionado con una menor proliferación de las células endometriósicas y una reducción del crecimiento de las lesiones. También se han descrito mecanismos por los que el butirato podría favorecer que estas células sean más susceptibles a procesos de muerte celular.

Estroboloma

Eje Intestinal y Hormonal

El Estroboloma y el Metabolismo de los Estrógenos

La endometriosis es una enfermedad dependiente de los estrógenos, por lo que la regulación de su metabolismo y eliminación resulta especialmente relevante. Los estrógenos son procesados principalmente en el hígado y posteriormente pueden pasar a través de la bilis hasta el intestino, donde la microbiota intestinal interviene en su metabolismo mediante diferentes enzimas, entre ellas las β-glucuronidasas.

🧬 ¿Qué es el Estroboloma y cómo actúa?

El conjunto de genes bacterianos relacionados con el metabolismo de los estrógenos recibe el nombre de estroboloma. Una de las funciones relevantes de estas bacterias es producir enzimas que pueden modificar los estrógenos que llegan al intestino.

En particular, una actividad elevada de β-glucuronidasa puede separar los estrógenos de las moléculas a las que se habían unido en el hígado. Al quedar nuevamente en una forma que puede ser absorbida, estos estrógenos pueden volver a atravesar la pared intestinal y regresar a la circulación sanguínea, en lugar de continuar su eliminación a través de las heces.

Por tanto, una actividad excesiva de estas enzimas puede favorecer una mayor reabsorción y recirculación de estrógenos, mientras que una menor actividad puede favorecer que una mayor proporción permanezca conjugada y se elimine por las heces. En una enfermedad dependiente de los estrógenos como la endometriosis, este equilibrio resulta especialmente interesante, ya que favorecer la eliminación intestinal de los estrógenos y limitar su reabsorción podría contribuir a reducir su disponibilidad para los tejidos.

Por ello, mantener una microbiota intestinal equilibrada y una actividad adecuada del estroboloma constituye un área de interés en el estudio de la relación entre alimentación, microbiota y metabolismo de los estrógenos en la endometriosis.

FODMAP y síntomas gastrointestinales

Salud Digestiva y Endometriosis

La Dieta Baja en FODMAP

Los FODMAP son un grupo de carbohidratos de cadena corta y polioles que el intestino delgado absorbe mal y que pueden llegar al colon, donde son fermentados por la microbiota. El término FODMAP es un acrónimo de Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols (oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables).

Componentes principales que incluyen:

🌾 Oligosacáridos Fructanos e inulina, presentes en trigo, cebolla y ajo.
🥛 Disacáridos Principalmente la lactosa, presente en productos lácteos.
🍯 Monosacáridos Fructosa en exceso respecto a la capacidad de absorción (frutas, miel).
🥑 Polioles Sorbitol y manitol, en alimentos naturales y edulcorantes.

En la endometriosis son frecuentes los síntomas gastrointestinales, entre ellos la distensión abdominal, el dolor o las molestias abdominales, la diarrea, el estreñimiento y las alteraciones de las deposiciones. Estos síntomas pueden presentarse incluso cuando no existe afectación intestinal directa por las lesiones endometriósicas. Los FODMAP pueden contribuir a intensificar esta sintomatología en algunas personas. Debido a su absorción incompleta, pueden aumentar el contenido de agua en el intestino y, al llegar al colon, ser fermentados por la microbiota, incrementando la producción de gas. Esto puede favorecer distensión, dolor abdominal y cambios en las deposiciones, especialmente en personas con mayor sensibilidad intestinal. En mujeres con endometriosis y síntomas gastrointestinales importantes, la reducción de FODMAP ha demostrado mejorar estos síntomas.

📊 Evidencia Clínica: Ensayo EndoFOD (2025)

La dieta baja en FODMAP resulta especialmente interesante cuando estos síntomas son persistentes. En el ensayo clínico EndoFOD, publicado en 2025, el 60% de las participantes respondió a una dieta baja en FODMAP frente al 26% con la dieta control.

Además, se observaron mejoras en dolor abdominal, distensión, consistencia de las heces y calidad de vida. Estos resultados hacen que la dieta baja en FODMAP sea una herramienta especialmente interesante para las mujeres con endometriosis que presentan síntomas gastrointestinales importantes, particularmente cuando existe un cuadro compatible con síndrome de intestino irritable. Su objetivo es controlar los síntomas digestivos, no tratar directamente las lesiones de endometriosis.

La dieta baja en FODMAP no consiste simplemente en eliminar alimentos ricos en FODMAP. Se trata de una intervención estructurada en tres fases:

Fase 1
Restricción inicial

Restricción durante un periodo limitado en el tiempo.

Fase 2
Reintroducción

Reintroducción progresiva de los diferentes grupos de FODMAP para identificar cuáles se toleran.

Fase 3
Personalización

Recuperación de todos los alimentos que la persona tolere y manteniendo únicamente las restricciones necesarias.

⚠️ Supervisión profesional y salud nutricional

Por su complejidad y por el riesgo de realizar restricciones innecesarias, esta intervención debería hacerse con un dietista-nutricionista con formación universitaria y experiencia en nutrición clínica y trastornos gastrointestinales. El profesional debe valorar la alimentación previa, los síntomas, la tolerancia individual y las necesidades nutricionales, además de asegurarse de que la restricción no reduzca innecesariamente la fibra, la variedad de alimentos o el aporte de micronutrientes.

La evidencia sobre la dieta FODMAP en otras patologías gastrointestinales también muestra que las restricciones prolongadas pueden comprometer la calidad nutricional de la alimentación. Por ello, no es recomendable mantener una dieta baja en FODMAP de forma indefinida ni comenzar una dieta de exclusión por cuenta propia. El objetivo no es comer con el menor número posible de FODMAP, sino descubrir qué cantidad y qué tipos son tolerables para cada persona y conseguir una alimentación lo más variada posible mientras se controlan los síntomas.

Patrones alimentarios y perfil inflamatorio

Patrón Alimentario Global

Más allá de las listas de "alimentos prohibidos"

En lugar de elaborar una lista de alimentos prohibidos, resulta más útil analizar el patrón global de alimentación. En mujeres con endometriosis, una alimentación basada habitualmente en productos de baja calidad nutricional puede dificultar que la dieta aporte suficiente fibra, vitaminas, minerales, polifenoles y grasas insaturadas, nutrientes que participan en diferentes procesos relacionados con la inflamación y la salud metabólica.

🎯 Mejorar la calidad global sin prohibiciones

Por ello, puede ser beneficioso reducir el consumo habitual de productos ultraprocesados, bebidas azucaradas, alimentos fritos, carnes procesadas y otros alimentos con una elevada proporción de grasas saturadas o trans, favoreciendo progresivamente alimentos mínimamente procesados. El objetivo no es establecer alimentos prohibidos, sino mejorar la calidad global de la alimentación y proporcionar al organismo una mayor cantidad de nutrientes y compuestos bioactivos potencialmente beneficiosos.

💡 Patrón mantenido en el tiempo vs. Alimento aislado

Es importante diferenciar este enfoque de afirmar que determinados alimentos provocan brotes o hacen crecer las lesiones. Un consumo ocasional de un alimento concreto no debería interpretarse de esta manera. La alimentación actúa como un conjunto y sus posibles efectos deben valorarse por el patrón mantenido a lo largo del tiempo, teniendo además en cuenta la respuesta individual y los síntomas de cada mujer.

🔬 ¿Qué muestra la evidencia sobre el patrón dietético?

En este sentido, la evidencia disponible sobre nutrición y endometriosis ha mostrado interés por patrones alimentarios con mayor presencia de alimentos vegetales, fibra, pescado y grasas insaturadas, mientras que determinados componentes de la alimentación occidental, como las grasas trans y un elevado consumo de carne roja, han recibido especial atención por su posible relación con procesos inflamatorios. En mujeres que ya presentan endometriosis, estos datos proporcionan una base para priorizar una alimentación de alta calidad nutricional como parte del abordaje complementario de la enfermedad.

Peligros de las restricciones dietéticas
sin indicación profesional

Seguridad y Salud Nutricional

El Riesgo de las Dietas Restrictivas Indiscriminadas

Las dietas restrictivas pueden ser útiles cuando responden a una indicación concreta, pero su aplicación indiscriminada puede producir consecuencias negativas. En especial, cuando se eliminan simultáneamente varios grupos de alimentos, resulta más difícil mantener una alimentación completa, variada y suficiente.

⚠️ Pérdida de nutrientes esenciales

La exclusión de determinados alimentos puede reducir el aporte de nutrientes esenciales como proteínas, hierro, calcio, vitamina B12, vitamina D, yodo, zinc, ácidos grasos esenciales, fibra y energía, dependiendo de qué grupos se hayan eliminado y de cómo se sustituyan. El problema no suele ser retirar un alimento concreto, sino acumular restricciones sin establecer alternativas nutricionalmente equivalentes.

🧠 Ansiedad, cansancio y vida social

Además, una alimentación excesivamente limitada puede aumentar la preocupación y ansiedad alrededor de la comida, dificultar las comidas fuera de casa y reducir la variedad de la alimentación. En una enfermedad crónica como la endometriosis, donde pueden coexistir dolor, fatiga y síntomas gastrointestinales, convertir la alimentación en una sucesión de prohibiciones puede terminar haciendo más difícil mantener una dieta adecuada a largo plazo.

🚫 Indicación y reintroducción progresiva

La dieta baja en FODMAP, la eliminación del gluten o la exclusión simultánea de lácteos, legumbres y cereales no deberían realizarse de forma indiscriminada. Cuando existe una razón para probar alguna de estas estrategias, debe establecerse qué objetivo se persigue, durante cuánto tiempo se realizará y cómo se sustituirán los alimentos eliminados. Posteriormente, cuando sea posible, debe realizarse una reintroducción progresiva y una personalización según la tolerancia individual.

👩‍⚕️ El objetivo: La alimentación menos restrictiva posible

Por este motivo, las restricciones dietéticas importantes deberían realizarse con la supervisión de un dietista-nutricionista con titulación universitaria, especialmente cuando afectan a varios grupos de alimentos. El objetivo no es conseguir una dieta cada vez más limitada, sino encontrar la alimentación menos restrictiva que permita cubrir las necesidades nutricionales y controlar los síntomas que realmente respondan a la intervención dietética.

Suplementos y complementos nutricionales

Los suplementos y complementos nutricionales pueden aportar nutrientes, compuestos bioactivos o sustancias presentes de forma natural en los alimentos en cantidades más concentradas. En el contexto de la endometriosis, algunos han despertado interés por su posible capacidad para actuar sobre procesos relacionados con el dolor, la inflamación, el estrés oxidativo, la función inmunitaria y el metabolismo hormonal.

Entre los compuestos estudiados se encuentran vitaminas y minerales, ácidos grasos omega-3, polifenoles entre otras. Algunos han mostrado resultados especialmente interesantes en relación con determinados síntomas, mientras que otros se encuentran todavía en investigación.

📌 Criterio de uso: La suplementación no debería iniciarse por decisión propia de la paciente. Su utilización debe integrarse dentro del abordaje nutricional y médico de la endometriosis, teniendo en cuenta la situación y los objetivos de cada paciente. La elección del suplemento, su forma y su dosis pueden depender de la alimentación habitual, las necesidades nutricionales, los síntomas, los tratamientos que se estén utilizando y las posibles interacciones. Por ello, la suplementación debe plantearse de forma individualizada y con supervisión profesional, evitando asumir que un suplemento es beneficioso simplemente por ser de origen natural.

🐟 Omega-3: ALA, EPA y DHA

Los ácidos grasos omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados que incluyen el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Aunque pertenecen a la misma familia, presentan diferencias en sus fuentes, metabolismo y funciones fisiológicas. Su interés en la endometriosis se relaciona especialmente con la capacidad de EPA y DHA para modificar el metabolismo de los lípidos y participar en la regulación de la inflamación y su resolución.

🌱 ALA (Ácido alfa-linolénico)

El ALA no puede ser sintetizado por el organismo humano por lo que debe obtenerse de la alimentación (frutos secos, soja, verduras de hoja verde, chía, lino, aceites vegetales). El organismo puede utilizarlo como materia prima para sintetizar EPA y DHA mediante reacciones metabólicas progresivas. Sin embargo, esta capacidad de conversión es limitada y una parte importante no se transforma. Por ello, consumir alimentos ricos en ALA no equivale necesariamente a obtener cantidades significativas de EPA y DHA, especialmente de DHA.

🌊 EPA (Ácido eicosapentaenoico)

Se encuentra principalmente en organismos marinos (salmón, caballa, sardinas, arenque), que lo incorporan al consumir microalgas. Existen fuentes no animales a partir de aceites de microalgas capaces de producir EPA directamente (opción vegana). Es un omega-3 de cadena larga que se incorpora a las membranas celulares y participa en el metabolismo de mediadores lipídicos y en la regulación de la respuesta inflamatoria.

🧠 DHA (Ácido docosahexaenoico)

Comparte muchas de sus fuentes con el EPA, además de estar presente en diferentes especies de mariscos y aceites de microalgas. Desempeña una función estructural importante en las membranas celulares, especialmente en el sistema nervioso y la retina.

Efectos observados: Los omega-3 pueden contribuir a reducir la inflamación asociada a la endometriosis. Se han observado descensos de IL-6 y TNF-α (citocinas inflamatorias) y de la proteína C reactiva (PCR), así como cambios en la IL-10 (reguladora inmunitaria), junto con una reducción del dolor y una mejoría de la calidad de vida.

💡 Indicación: Cuando la alimentación no aporta suficiente EPA y DHA, puede valorarse una suplementación con omega-3 de cadena larga, que debe individualizarse según la alimentación, las necesidades nutricionales, los tratamientos y las características de cada paciente.

☀️ Vitamina D

La vitamina D participa en la regulación inmunitaria, el metabolismo óseo y diferentes procesos relacionados con la inflamación. Su interés en la endometriosis se debe también a la presencia del receptor de vitamina D (VDR) en células endometriales e inmunitarias, lo que permite que su forma activa module diferentes procesos celulares.

La principal fuente de vitamina D es la exposición solar, ya que el organismo puede sintetizarla en la piel. La presencia natural de esta vitamina en los alimentos es relativamente limitada, por lo que algunos productos se enriquecen con ella para aumentar su aporte. Entre las fuentes alimentarias de origen animal destacan los pescados grasos, la yema de huevo y determinados productos lácteos, mientras que algunas setas expuestas a radiación ultravioleta también pueden aportar vitamina D.

En la endometriosis, la vitamina D se ha relacionado con la modulación de la inflamación y con la regulación de procesos celulares implicados en la proliferación y persistencia del tejido endometriósico, así como en su adhesión, invasión y angiogénesis. También se han descrito efectos sobre mediadores inflamatorios como IL-6, IL-8 y TNF-α y sobre factores relacionados con la vascularización, como VEGF.

💡 Nota clínica: La suplementación debe ajustarse a los niveles analíticos y a las necesidades individuales, especialmente cuando existe déficit.

🌿 N-acetilcisteína (NAC)

La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión, uno de los principales sistemas antioxidantes del organismo. Su capacidad para reducir el estrés oxidativo y modular procesos inflamatorios resulta especialmente interesante en la endometriosis. En estudios experimentales se ha relacionado con una menor proliferación celular y con cambios en vías implicadas en la inflamación, el estrés oxidativo y el comportamiento del tejido endometriósico.

Los resultados clínicos también son relevantes. En mujeres con endometriosis se han observado reducciones de la dismenorrea, la dispareunia, el dolor pélvico crónico, el uso de antiinflamatorios y el tamaño de los endometriomas.

Revisión Sistemática (2026): Por ello, la NAC es uno de los suplementos antioxidantes que presenta mayor interés en el contexto de la endometriosis, especialmente en relación con el dolor y los endometriomas. Su utilización debe individualizarse y realizarse con supervisión profesional, teniendo en cuenta la situación clínica, la medicación y la tolerancia digestiva. Una revisión sistemática publicada en 2026 recoge resultados favorables en distintos contextos clínicos y experimentales.

💎 Bisglicinato de magnesio

El magnesio participa en numerosas funciones del organismo, entre ellas la función muscular y nerviosa, el metabolismo energético y la regulación de diferentes procesos celulares. En el contexto de la endometriosis, su interés se relaciona especialmente con su posible papel en la dismenorrea y el dolor pélvico, ya que interviene en la relajación muscular, la transmisión nerviosa y la regulación de mecanismos relacionados con la percepción del dolor.

¿Por qué existen diferentes formas de magnesio?

Cuando hablamos de un suplemento de magnesio, no estamos hablando simplemente de “magnesio puro”. El mineral suele estar unido a otra sustancia que determina la forma química del suplemento (óxido, citrato, cloruro, lactato o bisglicinato).

No todas las formas aportan la misma cantidad de magnesio elemental, ni presentan la misma solubilidad, absorción o tolerancia. Una revisión sistemática encontró mayor biodisponibilidad en formas orgánicas frente a inorgánicas. Por ejemplo, el óxido de magnesio contiene mucho magnesio elemental pero muy baja biodisponibilidad; en cambio, el citrato o los quelatos se absorben mucho mejor. Más cantidad en la etiqueta no significa mayor aprovechamiento.

¿Por qué Bisglicinato?

El bisglicinato de magnesio es una forma quelada en la que el magnesio está unido a dos moléculas de glicina. Esta unión modifica las características del compuesto y favorece su solubilidad, absorción y tolerancia digestiva, resultando muy útil cuando otras formulaciones producen molestias gastrointestinales.

No obstante, no significa que sea superior a todas las demás formas; el citrato también muestra excelente biodisponibilidad y las diferencias dependen de la dosis, la alimentación y las características individuales.

🧪 Ácido α-lipoico + PEA + Mirra

La combinación de ácido α-lipoico, palmitoiletanolamida (PEA) y extracto de mirra (Commiphora myrrha) se ha estudiado como complemento para el dolor pélvico asociado a la endometriosis:

  • Ácido α-lipoico: Actividad antioxidante frente al estrés oxidativo y la inflamación.
  • PEA (Palmitoiletanolamida): Participa en la modulación de los mecanismos relacionados con el dolor neuropático y neuroinflamatorio.
  • Extracto de mirra: Contiene compuestos bioactivos con propiedades estudiadas en relación con la inflamación y el dolor.

Resultados clínicos: En mujeres con endometriosis y dolor pélvico crónico, esta combinación se ha asociado con una reducción de la dismenorrea, la dispareunia y el dolor pélvico (observado sobre los síntomas, no sobre el tamaño de los endometriomas). También se han descrito resultados favorables con la combinación de PEA y ácido α-lipoico sin mirra, incluyendo mejoras en el dolor y en parámetros de calidad de vida.

🌸 Sauzgatillo (Vitex agnus-castus)

El sauzgatillo es una planta medicinal utilizada tradicionalmente para diferentes síntomas relacionados con el ciclo menstrual. Su principal interés en el contexto de la endometriosis se relaciona con el dolor menstrual y otros síntomas que pueden acompañar al ciclo, más que con una acción directa sobre las lesiones endometriósicas.

Sus componentes pueden actuar sobre diferentes mecanismos neuroendocrinos, especialmente sobre los receptores dopaminérgicos, y se ha estudiado su influencia sobre la prolactina y sobre la regulación de los síntomas relacionados con el ciclo menstrual. La evidencia clínica disponible ha encontrado beneficios en dismenorrea y síntomas premenstruales, por lo que puede resultar de interés como complemento cuando estos síntomas forman parte del cuadro en la endometriosis.

⚠️ Precaución e individualización: Su posible utilidad debe entenderse desde el control de determinados síntomas hormonales y menstruales, no como un tratamiento de las lesiones de endometriosis. La elección del extracto y su utilización deben individualizarse, especialmente porque el sauzgatillo puede tener actividad sobre vías hormonales y dopaminérgicas y puede interactuar con determinados medicamentos.
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Bibliografía

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